Horas después de que un tribunal de Massachusetts mantuviera viva una causa sobre entrenamiento musical, la jueza Jacqueline Scott Corley, del Distrito Norte de California, resolvió en sentido contrario en Tanzer v. Adobe Inc., No. 26-cv-04712. Tras la vista oral celebrada el 20 de agosto, concedió la moción de Adobe para desestimar la parte de la única causa de acción de la autora relacionada con el producto Nemotron de NVIDIA, con permiso para enmendar; cualquier demanda enmendada deberá presentarse antes del 2 de octubre de 2026.
Qué fracasó, exactamente
La demanda alegaba, «según información y creencia», que para desarrollar los modelos de lenguaje Nemotron Adobe copió un corpus de 1.881.250 libros en inglés obtenidos de Anna's Archive, descrito en la demanda como la biblioteca sombra más activa y notoria. Corley sostuvo que se trataba de «una mera conclusión sin fundamento en alegaciones fácticas que la hagan plausible y no simplemente posible», citando el estándar del Noveno Circuito en Century Aluminum, y que, por tanto, la demandante no había alegado ni legitimación activa en virtud del artículo III ni infracción directa sobre la teoría de Nemotron.
Qué falla en el encuadre habitual
Tres correcciones. Adobe no ganó el caso: se movió contra una sola parte de una sola causa de acción. Las alegaciones relativas a la propia serie SlimLM de Adobe, entrenada con el conjunto de datos Books3, cuyo creador ha confirmado públicamente que representa «toda Bibliotik», no fueron impugnadas y siguen vivas. En segundo lugar, la desestimación con permiso para enmendar es una invitación, no un final: la demandante tiene hasta el 2 de octubre para alegar hechos y no inferencias. En tercer lugar, la resolución no trata de si es legal entrenar con bibliotecas sombra. Trata de si esta demandante alegó lo suficiente para que fuera plausible que Adobe fuera quien tomó los libros de esa biblioteca.
La combinación
Dos jueces federales, el mismo día, sobre cuestiones adyacentes, llegando a resultados opuestos. Saylor sostuvo que una demandante no necesita aportar el resultado infractor; Corley sostuvo que una demandante debe hacer más que afirmar, según información y creencia, de dónde procedían los datos de entrenamiento. Ambas son resoluciones en fase de alegaciones, y leídas conjuntamente marcan dónde se sitúa actualmente la línea: se puede inferir el resultado, pero hay que fundamentar la entrada.
