El 2 de septiembre, la jueza Leonie Brinkema resolvió la fase de remedios del caso antimonopolio del Departamento de Justicia contra Google en el ámbito de la tecnología publicitaria. Presentada en el registro público como la Documento 1857 en el Caso 1:23-cv-108 (LMB/JFA) en el Distrito Este de Virginia, la orden rechaza todas las medidas estructurales que el Gobierno había solicitado. También, como señaló un análisis, no se explica.

Qué fue rechazado

Tres remedios estructurales, todos rechazados: la desinversión de AdX, el exchange publicitario de Google; hacer de código abierto la lógica de la subasta final de DFP, su servidor de anuncios para editores; y la desinversión contingente del "DFP Remainder." La reparación estructural en el caso de Virginia ha concluido. Los remedios conductuales fueron aceptados con las modificaciones introducidas por el tribunal.

Qué no es público

La orden no enumera qué remedios conductuales sobrevivieron ni cuáles fueron las modificaciones del tribunal. Eso figura en una Memorandum Opinion presentada bajo secreto, legible solo dentro del despacho y por los abogados que figuran en autos. Las partes disponen de una breve ventana para solicitar redacciones; después, se espera que la opinión se desclasifique, y un proyecto de sentencia final debe presentarse en unos 30 días.

Qué falla en el encuadre habitual

Toda noticia que describa lo que Google debe hacer ahora está describiendo un documento que no ha leído ni su autor. La orden pública no enumera obligaciones. Las listas con viñetas que circulan esta semana proceden de las propuestas de remedio presentadas por las partes en 2025 —lo que pidió el DOJ y lo que ofreció Google—, no de lo que ordenó el tribunal. Hasta que la Memorandum Opinion se desclasifique, la afirmación correcta es que el caso estructural fracasó y que el alcance de los remedios conductuales se desconoce en sus detalles. Dos correcciones más: la declaración de responsabilidad de abril de 2025 no se ve afectada por esta orden, y esto no es una sentencia final; ese documento todavía no existe.

Por qué el secreto importa más allá de este caso

Editores, competidores del sector ad-tech y cualquier parte que contemple una demanda derivada necesitan la motivación, no solo el resultado. Si Brinkema rechazó la desinversión por desproporcionada, porque consideró suficiente el remedio conductual o porque el expediente sobre la medida era débil, eso determina cómo se verá el próximo caso. Esa respuesta existe, y está bajo secreto.