La Nevada Transportation Authority aprobó por unanimidad el 20 de agosto tres permisos que autorizan a Tesla, Uber y Waymo a operar servicios comerciales de robotaxi en el condado de Clark, donde se encuentra Las Vegas. En conjunto, los permisos permitirían hasta 8.000 robotaxis en el condado durante los próximos doce meses. El permiso de Tesla cubre hasta 5.000 vehículos, el de Waymo hasta 1.000 y el de Uber hasta 1.000, que Uber operará a través de alianzas con Motional, filial de Hyundai, y con Zoox. Zoox ya cuenta con su propio permiso de vehículo autónomo.

Lo que falla en el enfoque habitual

"Nevada aprueba 8.000 robotaxis" describe una flota que no existe. Cada cifra de la decisión es un límite máximo de un permiso, válido durante un año, y los permisos suelen redactarse muy por encima de lo que un operador pretende desplegar: pedir margen no cuesta nada y volver ante el regulador sí cuesta tiempo. La distribución es donde la lectura resulta interesante: Tesla tiene cinco veces la autorización de Waymo pese a contar con creces con un historial menor de operación comercial sin conductor, lo que indica que esas cifras reflejan lo que cada empresa pidió y no lo que ha demostrado. Tomar los 5.000 como una previsión de Tesla es leer una solicitud como si fuera un plan.

Lo que un permiso resuelve y lo que no

La autorización para operar un servicio comercial es solo uno de varios requisitos. Los vehículos aún tienen que existir, estar asegurados, recibir mantenimiento y contar con apoyo en depósito; el dominio operativo de diseño —qué calles, qué clima, qué velocidades, si se incluye el acceso al aeropuerto— se fija por separado y es la variable que realmente determina la economía del robotaxi en un mercado extenso. Ninguno de esos aspectos queda resuelto por una cifra llamativa de vehículos.

Por qué el condado de Clark

Las Vegas se acerca a un mercado inicial ideal: tráfico abundante de visitantes en un corredor turístico compacto, una trama urbana en cuadrícula, clima benigno y una gran población de usuarios sin coche. También es un mercado en el que ahora tres operadores tienen permisos simultáneamente, lo que lo convierte en la primera prueba real de la competencia de robotaxis, más que de su viabilidad.