Alibaba ha puesto cifras a la venta de acciones que había anunciado sin darlas. La compañía fijó el precio de 710.000.000 acciones ordinarias de nueva emisión en HK$112,70, con lo que जुटó HK$80.000 millones —unos US$10.200 millones—, y se prevé que la colocación se cierre el 26 de agosto. La totalidad de los ingresos netos se destinará a lo que la empresa denomina sus capacidades de IA de pila completa, incluida la expansión de su infraestructura de IA.

Los dos descuentos

El anuncio de fijación de precio indica que el precio de colocación supone un descuento del 8,4% respecto al cierre previo de las acciones cotizadas en Hong Kong y un descuento del 3,6% respecto al cierre previo de los ADS cotizados en Nueva York. Misma operación, mismo precio, dos puntos de referencia, dos cifras —y una diferencia de 4,8 puntos porcentuales entre ambas.

Qué falla en el encuadre habitual

La cobertura cita una u otra cifra, casi nunca ambas, y rara vez nombra la cotización a la que se ancla. Un lector que compare dos textos ve una contradicción que no existe. Ninguna cifra es incorrecta y ninguno de los descuentos lo es; la operación tiene dos, porque Alibaba cotiza en dos mercados que ya se habían separado antes de la fijación del precio. La diferencia no es un efecto de redondeo: mide cuánto se había quedado atrás la línea de Hong Kong respecto a la línea de ADR antes del fin de semana, y es el dato más informativo del anuncio.

La cifra de demanda y la reacción del precio apuntan en direcciones opuestas

Se informó de que el libro de demanda estaba fuertemente sobresuscrito. Después, las acciones cayeron aproximadamente entre el 8% y el 10% en la apertura del lunes. Ambas cosas pueden ser ciertas: una colocación puede cerrarse con descuento para compradores que la quieren mientras los accionistas existentes, diluidos, rebajan la acción. La dilución es de alrededor del 3,7%; la caída del día fue mayor que eso, lo que significa que el mercado no lo interpretó como algo puramente mecánico.

Escala, en una categoría propia

Se trata de la mayor ampliación primaria nunca realizada por una compañía cotizada en Hong Kong y, según la propia empresa, de la tercera mayor del mundo este año, por detrás de Alphabet e Intel. También es la primera emisión primaria de Alibaba desde su salida a Bolsa en Hong Kong en 2019. La comparación que conviene retener no es con otras captaciones de tecnológicas chinas, sino con lo que compra el dinero: US$10.200 millones es una cifra elevada para una venta de acciones y moderada para infraestructura de IA.