Apple ha enviado cartas legales de preservación de documentos a unos 40 antiguos empleados que ahora trabajan en OpenAI, ordenándoles conservar comunicaciones y documentos, informó el Financial Times el 17 de julio. Las cartas no son nuevas demandas, pero sí el andamiaje sobre el que se construye un litigio ampliado.
Las cartas
Los avisos de preservación instruyen a los destinatarios a guardar cualquier cosa que pueda resultar relevante para una disputa legal. Al enviarlos a unos 40 ex empleados, Apple indica que cree que las pruebas de la presunta apropiación indebida de secretos comerciales van mucho más allá de las pocas personas que ya ha señalado en los tribunales.
Un caso en escalada
La medida se suma a una demanda que Apple presentó alrededor del 10 de julio contra OpenAI y io Products —la iniciativa de hardware vinculada al exjefe de diseño de Apple Jony Ive. En esa denuncia nombró a los ex directivos de Apple Tang Tan, ahora director de hardware de OpenAI, y Chang Liu, a quienes acusa de llevar conocimientos confidenciales a un competidor.
El trasfondo del hardware
La disputa gira en realidad en torno a los dispositivos. OpenAI ha estado avanzando hacia el hardware de IA, un impulso que se aceleró con su adquisición de io por $6.4 billion. Apple, cuyo principal foso competitivo es un hardware estrechamente integrado, está tratando esa ambición —cada vez más impulsada por antiguos empleados suyos— como una amenaza competitiva existencial, no como una rotación rutinaria de personal.
La fuga de talento
La demanda de Apple afirma que más de 400 antiguos empleados de Apple trabajan ahora en OpenAI, una cifra distinta de los 40 que recibieron las cartas. Ese dato enmarca el caso como algo menos relacionado con dos ejecutivos que se marchan y más con una canalización sistemática de talento —y, según Apple, de conocimiento técnico— desde Cupertino hacia su rival. Las cartas de preservación suelen preceder a negociaciones de acuerdo o a una demanda ampliada con más demandados; al ampliar ahora el foco, Apple se reserva la opción de incorporar después a cualquiera de los 40 al caso, una advertencia clara para una industria que trata la captación agresiva de personal como algo rutinario.
