China está convirtiendo su evento emblemático de IA en un acto de jefatura de Estado. El 13 de julio de 2026, el Ministerio de Exteriores chino anunció que el presidente Xi Jinping asistirá a la ceremonia inaugural y pronunciará la conferencia principal en la World Artificial Intelligence Conference de 2026 (WAIC), en Shanghái, que se celebrará del 17 al 20 de julio. Es la primera vez que Xi encabeza personalmente la conferencia.

Una promoción presidencial

El cambio de categoría supone un ascenso claro. En 2025, el primer ministro Li Qiang encabezó la WAIC y utilizó el escenario para advertir contra los "monopolios" de la IA, un dardo contra el dominio estadounidense. Elevar el evento hasta Xi indica hasta qué punto Pekín considera ahora la IA central para su estrategia nacional, y garantiza que la conferencia principal se leerá como una señal política, no como mera exaltación del sector.

La apuesta mayor: una institución rival

Los analistas esperan que Xi utilice el discurso para definir una World AI Cooperation Organization —un organismo intergubernamental propuesto que China promueve abiertamente y que quiere con sede en Shanghái. La propuesta está dirigida en gran medida al Sur Global: un polo alternativo de gobernanza y acceso a la IA para contrarrestar las normas y los controles a la exportación liderados por Estados Unidos, con China presentándose como la opción abierta y cooperativa.

Qué habrá en la feria

La exposición respalda la ambición con escala. La WAIC de este año es la mayor registrada: más de 1.100 empresas, más de 3.000 exhibiciones, más de 300 estrenos mundiales y una superficie que supera los 100.000 metros cuadrados. Entre los anuncios previstos figuran el sistema de computación Atlas 950 de Huawei, un teléfono "agente de IA" de ZTE y el modelo multimodal M3 de MiniMax, una muestra de una pila tecnológica nacional construida cada vez más sin componentes estadounidenses.

En el contexto de Estados Unidos

El momento agudiza el mensaje. La cumbre se inaugura semanas después de que Washington endureciera la supervisión de los modelos de frontera y reajustara los niveles de exportación de chips, y mientras los laboratorios chinos recurren al silicio Huawei Ascend para sortear las restricciones a Nvidia. Junto con la High-Level Meeting on Global AI Governance de la conferencia, la presencia de Xi enmarca la IA no solo como una carrera tecnológica, sino como una disputa sobre quién escribe las reglas mundiales para ella.