CuspAI, la startup con sede en Cambridge, Reino Unido, que aplica la IA al diseño de nuevos materiales, ha recaudado 450 millones de dólares en financiación de Serie B con una valoración post-money de 2.600 millones de dólares —un salto de aproximadamente cinco veces respecto a los 520 millones de dólares que valía en septiembre de 2025, suficiente para elevar la financiación total por encima de los 650 millones de dólares.
Una tabla de capitalización abarrotada
Kleiner Perkins y NEA lideraron la ronda, con la participación de Bezos Expeditions de Jeff Bezos, Glade Brook Capital, Lux Capital, AMD Ventures, Tru Arrow, StepStone, el Sovereign AI Venture Fund de Reino Unido, Invest-NL de los Países Bajos y el veterano del capital riesgo John Doerr, además de los inversores que repiten Temasek, Prosus, Basis Set y Giant Ventures. "La mayoría de los grandes saltos tecnológicos dependen de un material", dijo Josh Coyne, socio de Kleiner Perkins.
The Materials Foundry
CuspAI acompañó la ronda con el lanzamiento de una AI Materials Foundry, una coalición de más de 45 organizaciones entre las que figuran Nvidia, Meta, Samsung, Hyundai Motor Group y Lam Research. El objetivo del consorcio es industrializar el descubrimiento de materiales impulsado por IA —cribando computacionalmente compuestos candidatos antes de cualquier trabajo de laboratorio— y compartir ese proceso entre fabricantes de chips, automóviles y otros productores.
Persiguiendo los metales escasos de la fabricación de chips
Los semiconductores dominan la agenda: CuspAI afirma que representan el 80% de su esfuerzo de investigación este año, centrado en encontrar sustitutos para metales raros como el rutenio y el iridio, de los que depende la industria. Fundada en 2024 por el Dr. Chad Edwards, anteriormente en Quantinuum, y el profesor Max Welling, co-inventor del autoencoder variacional, la compañía afirma que en un proyecto con el grupo químico Kemira cribó 300 billones de estructuras candidatas y entregó 20 candidatas validadas en seis meses.
Bezos apuesta por los átomos
La participación de Bezos se suma a un patrón creciente de capital de IA que fluye desde el software hacia el mundo físico —materiales, chips e insumos de fabricación— donde un único compuesto mejor puede reajustar la economía de toda una industria. CuspAI apuesta por que los modelos generativos puedan comprimir ese ciclo de descubrimiento de años a meses.
