La firma de inteligencia energética Currence publicó el 27 de julio una evaluación en la que proyecta que entre el 30% y el 50% de la capacidad de centros de datos a gran escala que debe entrar en servicio en 2026 se retrasará y, de forma más útil, explica por qué.

La brecha

Desde 2024, se han anunciado aproximadamente 190 GW de capacidad de centros de datos de IA. De ese total, 16 GW están previstos para estar operativos durante 2026. Currence encuentra avances visibles de construcción en aproximadamente 5 GW, lo que significa que alrededor de 11 GW tienen previsto abrir este año sin que la firma vea construcción alguna. El historial justifica el escepticismo: en 2025, más del 25% de la capacidad prevista incumplió su fecha de finalización y otro 10% vio pospuesta su fecha de operación comercial.

El hallazgo que conecta con todo lo demás

Los proyectos con generación in situ representan menos del 10% de las instalaciones anunciadas, pero casi la mitad de la capacidad anunciada. Los proyectos más grandes son los que se salen de la red, porque la cola de interconexión es el lugar donde la demanda a escala de gigavatios va a esperar. Esa es la misma configuración de la que la EPA eliminó el mismo día un paso federal de cumplimiento, una coincidencia temporal que, cuanto más se mira, menos parece coincidencia.

Cuánta confianza merece la cifra

Conviene hacer dos matizaciones. "Avance visible de construcción" es una metodología propia de un proveedor comercial, no un recuento derivado de permisos de obra o solicitudes de interconexión, por lo que no puede reproducirse de forma independiente. Y la fecha del informe subyacente no se menciona en el texto, de modo que lo verificablemente nuevo es la publicación, no necesariamente la investigación. La cifra de 190 GW, por su parte, es exactamente el tipo de número que nunca debería tratarse como una cartera de proyectos: es la suma de notas de prensa.

Por qué anunciar capacidad que no se puede construir

Porque los anuncios no cuestan dinero y mueven las cotizaciones bursátiles, las opciones sobre terrenos y la posición negociadora de las eléctricas. Un promotor que anuncia 2 GW y entrega 400 MW sigue moldeando un mercado. La disciplina que impone este informe es simple y poco habitual: preguntar si alguien ha vertido hormigón.