Archer Aviation acordó el 10 de agosto adquirir tres filiales de Boeing — Wisk Aero, Insitu y SkyGrid —, y Boeing tomará una participación accionarial en Archer en lugar de un pago en efectivo.

La contraprestación es en acciones

Boeing recibirá acciones de Archer de nueva emisión equivalentes al 19,75% del número de acciones en circulación de Archer antes del cierre, lo que le dejará con aproximadamente el 16,5% de la compañía combinada. No se reveló ningún precio de compra en efectivo. La cifra del 16,5% aparece en el comunicado para inversores de Boeing, no en la página de Wisk — cítese en consecuencia.

Lo que obtiene Archer

Insitu es el activo sustancial: más de 200 millones de dólares en ingresos anuales, más de 3.500 sistemas construidos, operaciones en 35 naciones y aeronaves no tripuladas con capacidad VTOL. Wisk aporta pruebas de vuelo de eVTOL autónomos — más de 1.700 pruebas de vuelo — y SkyGrid aporta gestión del espacio aéreo. Archer integra el trabajo de autonomía en ZEE, que describe como un modelo fundacional diseñado específicamente para la industria aeroespacial y de defensa.

Antiguos litigantes

Archer y Wisk se demandaron mutuamente por secretos comerciales y llegaron a un acuerdo en 2023, con Wisk designada como proveedora exclusiva de autonomía de Archer. Esto sustituye ese acuerdo al comprar por completo a la contraparte.

Firmado, no cerrado

Ya existen acuerdos definitivos, pero la operación está sujeta al periodo de espera de la Hart-Scott-Rodino, y se prevé su cierre a finales de 2026. El dato de "casi dos millones de horas de vuelo" es un total combinado de las tres empresas, no el propio de Archer, y la cifra de ingresos de Insitu se atribuye a la empresa y no está auditada.

Un negocio de defensa comprado con papel

Archer sigue sin generar ingresos con su aeronave principal, y pagar en acciones en lugar de en efectivo le permite absorber una unidad de defensa que sí genera ingresos sin gastar el balance que necesita para certificar una. El coste es la dilución — los accionistas actuales ceden aproximadamente una sexta parte de la empresa —, y si eso resulta barato dependerá de que los ingresos de Insitu se mantengan bajo la nueva propiedad.