Alibaba empezó a cobrar por su asistente Qwen la noche del 10 de agosto, con la introducción de tres niveles de pago de Office Assistant en la aplicación. El acceso básico sigue siendo gratuito.

Los niveles

Premium cuesta RMB19 al mes o RMB200 al año (unos $28); Elite cuesta RMB49 o RMB568 (unos $79); y Flagship cuesta RMB128 o RMB1,499 (unos $209). Los multiplicadores de cuota son de 2x, 5x y 20x. Los tres incluyen el último modelo insignia de Qwen, modos de funcionamiento local y en la nube, control remoto desde el móvil, habilidades personalizadas y entrega de archivos: páginas web, aplicaciones, PPT, Word, Excel e imágenes.

El vídeo va por separado

La auténtica novedad del diseño es la desagregación. La generación de vídeo no está cubierta por ningún plan: se vende en créditos, en promoción por RMB26 por 10 hasta RMB968 por 500, y a tarifas estándar de RMB45 a RMB2.250. Los usuarios reciben 10 generaciones de vídeo gratuitas al día.

El fin de la gratuidad total

Los asistentes chinos han pasado un año comprando usuarios a precio cero. Alibaba es la primera de las grandes en poner una suscripción delante de una aplicación de consumo masivo, y la escala por niveles —cuotas, no funciones— será el modelo frente al que se juzgará a rivales como Doubao.

Fíjese en la conversión, no en el precio de portada

Las coberturas que lo presentan como "una suscripción de 30 dólares al año" están citando el nivel de entrada; el insignia cuesta siete veces más. Alibaba no desveló ningún objetivo de suscriptores ni cifras de conversión, así que por ahora lo único medible es la tabla de precios.

Cuotas, no funciones

Conviene fijarse en lo que no está escalonado: los tres planes incluyen el mismo modelo insignia y las mismas capacidades. Alibaba vende uso y no acceso, que es la forma de fijar precios que se adopta cuando el coste de inferencia domina y cuando se prefiere no decir a la mayoría de los usuarios que están en el sistema más débil.