TSMC subirá los precios de fabricación de chips entre un 5% y un 10% a partir de principios de 2027, informó Nikkei Asia el 21 de julio, citando a varias personas familiarizadas con las negociaciones. El mayor fabricante mundial de chips por contrato se negó a comentar los precios concretos, por lo que el informe sigue sin confirmación por parte de la empresa.

Qué nodos y en qué medida

Los aumentos varían según el cliente y el producto y alcanzan hasta un 10% en el extremo superior. Afectan a los nodos avanzados por debajo de 6 nm —los procesos detrás de los aceleradores de Nvidia y los chips de Apple— y también a las líneas maduras de 12 nm, 16 nm y 28 nm. Nikkei informó además de un posible recargo del 10% al 15% sobre los pedidos de computación de alto rendimiento que superen los volúmenes previamente acordados, un detalle que no ha sido recogido por ningún otro medio.

Costes, no solo demanda

Los factores señalados merecen una lectura atenta: tanto Nikkei como Reuters atribuyen el aumento al alza de los costes de materiales, equipos de fabricación y construcción de nuevas plantas en el extranjero. La demanda de IA es el telón de fondo —una tensión de capacidad y un gasto de capital récord—, pero la inflación de costes es la razón expuesta. Las negociaciones con los clientes comenzaron en junio y concluyeron en julio.

Desde una posición de fuerza

TSMC no está subiendo los precios por necesidad. El beneficio neto del segundo trimestre aumentó un 77% hasta un récord de 706.600 millones de T$ (unos 22.000 millones de dólares), y la compañía ha elevado su previsión de capex para 2026 a 60.000 millones de dólares, mientras impulsa una expansión de aproximadamente 265.000 millones de dólares en Arizona. El consejero delegado C.C. Wei ha dicho anteriormente que TSMC no sube los precios de forma repentina y que los fija para sostener los márgenes durante la expansión a largo plazo.

Al mercado le gustó

Las acciones de TSMC cotizadas en Estados Unidos subieron alrededor de un 4% antes de la apertura bursátil el 21 de julio y avanzaron aproximadamente un 5,5%, con los inversores interpretando poder de fijación de precios, no presión sobre los costes.