La Casa Blanca está ampliando de forma masiva su Ratepayer Protection Pledge — el compromiso voluntario de que las facturas eléctricas de la IA no deberían recaer sobre los hogares. Casi 200 entidades adicionales lo han firmado, informó el Wall Street Journal el 22 de julio y confirmó un funcionario de la Casa Blanca, antes de un anuncio formal previsto para el jueves con el secretario de Energía, Chris Wright, y el administrador de la EPA, Lee Zeldin.

Quién lo ha firmado

La nueva oleada abarca a las mayores compañías eléctricas del país y a promotores de centros de datos — NextEra Energy, Duke Energy, Equinix, Digital Realty — además de cooperativas eléctricas, proveedores de energía pública y los gobernadores republicanos de Luisiana, Georgia, Nebraska e Idaho. Se suman a los firmantes originales de marzo: Amazon, Google, Meta, Microsoft, OpenAI, Oracle y xAI.

La cifra del 80%

Con esta ampliación, la Casa Blanca afirma que el compromiso cubre ahora el 80% de la electricidad suministrada a los hogares y empresas de EE. UU. — una cifra propia, no verificada de forma independiente.

En qué consiste realmente

Los firmantes prometen "construir, traer o comprar" nueva generación para sus centros de datos y pagar todas las mejoras de la infraestructura de distribución eléctrica que los atienda, negociando estructuras tarifarias separadas con las empresas eléctricas y los estados. Es totalmente voluntario, sin mecanismo de cumplimiento — y la fijación de los precios minoristas de la electricidad sigue siendo competencia de los reguladores estatales.

La presión que hay detrás

Las tarifas residenciales han subido alrededor de un 25% en cuatro años y un 7,4% interanual, y en los casos tarifarios estatales se culpa cada vez más a los centros de datos; además, las previsiones apuntan a que el consumo eléctrico de los centros de datos se cuadruplicará aproximadamente de aquí a 2035. El compromiso es la apuesta de la administración por que las promesas desactiven una rebelión de los contribuyentes antes de que se convierta en legislación; los escépticos replican que un documento que nadie hace cumplir no protege la factura de nadie.