Los comisionados del condado de Palm Beach votaron 7-0 el jueves 27 de agosto para avanzar hacia una moratoria de un año sobre nuevos centros de datos a gran escala. El umbral de clasificación son instalaciones "que se espera que utilicen 50 megavatios o más en demanda máxima." El detonante inmediato fue Project Tango, un campus que "solicitó 600 megavatios de energía" y fue rechazado.
La disposición que hace el trabajo
El condado "evaluará el uso de energía en sitios de propiedad completos y no parcela por parcela." Esa es la regla contra la fragmentación, y es la razón por la que esta ordenanza es más que simbólica: los promotores en otras jurisdicciones han logrado mantenerse por debajo de un umbral dividiendo un campus en varias solicitudes. El paquete también incluye franjas de separación paisajística, requisitos de distanciamiento, estudios de sonido y coordinación con la empresa de servicios públicos.
Lo que la interpretación habitual yerra
Los titulares dicen "el condado paraliza los centros de datos de IA." Lo que ocurrió fue una primera lectura unánime. La ordenanza no tiene fuerza legal hasta la segunda votación del 24 de septiembre de 2026, que una publicación local describe como solo tentativamente programada — y ese intervalo es precisamente el hueco en el que los promotores presentan solicitudes.
Segundo, una moratoria sobre solicitudes no es una moratoria sobre la energía. La definición de 50 MW de demanda máxima rige el uso del suelo. Los proyectos ya en la cartera del condado no se ven afectados, todo lo que esté por debajo de 50 MW tampoco, y el condado controla la zonificación — no controla la cola de interconexión de la compañía eléctrica.
Tercero, los 600 MW eran una solicitud, no una conexión. Se trataba de la carga pedida por un promotor en una solicitud que el condado rechazó: megavatios anunciados, nunca contratados, nunca energizados. Se está repitiendo como si 600 MW estuvieran a punto de construirse.
El problema de fondo
La ley de Florida permite mantener en anonimato al promotor durante un máximo de un año. Por tanto, los comisionados votaron sobre una carga que no pueden atribuir a un usuario final identificado: conocen los megavatios, pero no al comprador. La comisionada Marci Woodward, sobre el calendario: "Un año puede pasar bastante rápido, así que no quiero verme al final de esto intentando encajarlo en otra reunión de 12 horas."
Una corrección que conviene señalar: una publicación local afirma que los comisionados actuaron "el martes." El 27 de agosto de 2026 fue jueves, y otros dos medios sitúan la votación el jueves 27.
