La Empresa Común EuroHPC publicó su convocatoria de gigafábricas de IA la mañana del 30 de julio, abriendo la contratación competitiva que se había retrasado repetidamente desde el anuncio de InvestAI de febrero de 2025. Las ofertas se cerrarán el 12 de noviembre de 2026, se espera adjudicar a comienzos de 2027, la construcción empezará a principios de ese año y las operaciones arrancarán dentro de los 18 meses posteriores a la firma.

La estructura

Hasta siete emplazamientos —un techo, no un plan— en dos lotes: hasta cuatro proyectos en el primero, hasta tres en el segundo, repartidos entre al menos siete Estados miembros, con posibilidad de emplazamientos transfronterizos. La convocatoria fija la capacidad en términos relativos y no en número de chips: los emplazamientos del Lote 1 deberían igualar la fábrica de IA más potente de Europa y multiplicar por tres esa capacidad; los del Lote 2, hasta el doble, con escalado hasta cuatro.

El dinero es más escaso que el titular

Los 10.000 millones de euros son dinero combinado de la UE y de los Estados miembros, no un cheque de la UE, y se espera que sirvan de ancla para al menos 20.000 millones de euros de inversión privada, hasta alcanzar un total de unos 30.000 millones de euros. Solo alrededor de 1.000 millones de euros están comprometidos con el marco presupuestario actual. El resto depende del marco financiero plurianual 2028-2035, sobre el que los Estados miembros no se han puesto de acuerdo.

Infraestructura soberana, silicio estadounidense

La Comisión ha firmado cartas de intenciones con AMD, Nvidia y Qualcomm a raíz del acuerdo comercial UE-EE. UU., y la contratación está abierta a Europa o a países afines. El programa insignia de soberanía de cómputo de Europa funcionará con chips diseñados en Estados Unidos.

Cómo creció

El plan original contemplaba entre cuatro y cinco emplazamientos. Una convocatoria informal de manifestaciones de interés se cerró en junio de 2025 con 76 propuestas de 16 Estados miembros que planteaban más de 230.000 millones de euros de inversión, tras lo cual el techo subió a siete. Francia ha señalado que podría seguir adelante por su cuenta en cualquier caso.