Instagram ha rebautizado su etiqueta voluntaria de AI creator como AI-generated profile, y le ha añadido una consecuencia a no usarla. En palabras de la compañía, los creadores que no etiqueten adecuadamente sus perfiles generados por IA "may see limits to their profile's reach", y la cuenta deja de ser elegible para recomendaciones.

Degradación, no eliminación

El titular obvio — que Instagram prohíbe a los influencers de IA — no es lo que dice la política. No se elimina nada. Lo que se retira es la distribución: las superficies de recomendación y el alcance. Es una intervención materialmente distinta y más duradera, porque resulta invisible para el titular de la cuenta salvo por una cifra que baja.

Para qué sirve la etiqueta, y para qué no

Esta es la distinción que la cobertura sigue confundiendo. La finalidad declarada es "make it more clear to people when a profile features an AI-generated person rather than a human". Se aplica a perfiles que son una persona de IA. Un creador humano que genera o edita imágenes con herramientas de IA no está cubierto. Leer esto como un requisito de etiquetado para el contenido de IA en general invierte su alcance.

La mecánica

Las cuentas que ya llevaban la etiqueta antigua reciben una notificación para confirmarla o cambiarla. Las cuentas que el sistema identifica como no etiquetadas reciben un aviso a través de Account Status y pueden recurrir. No hay fecha para una aplicación completa ni cifra sobre cuántas cuentas se ven afectadas: la política dice "may", e inventar una escala sería especular.

Por qué es un cambio y no un ajuste menor

Las normas de divulgación de las plataformas, hasta ahora, han sido solicitudes con una insignia añadida. Vincular el alcance algorítmico a la divulgación convierte el etiquetado de norma ética en incentivo económico, y otorga a la plataforma una tarea que los reguladores no han definido: distinguir entre una persona que usa herramientas de IA y una IA que sustituye a una persona. Conviene también señalar lo que esto no es: es una política de plataforma, y vincularla a obligaciones de marcado de la EU AI Act sin una fuente es una inferencia, no un hecho.