La apuesta por la maquinaria remota y autónoma se está extendiendo de los almacenes a las obras. TerraFirma, una startup de automatización para la construcción fundada por antiguos ingenieros de SpaceX, dijo el 14 de julio de 2026 que ha recaudado 115 millones de dólares en total, con el respaldo principal de una Serie A de 100 millones de dólares liderada por Kleiner Perkins.
La ronda
Además de Kleiner Perkins, la lista de inversores es amplia: Bain Capital Ventures, Glade Brook Capital, Saga Ventures, Trust Ventures, Definition, PEAK6, Magnetar Capital, Ravelin Capital y Banner VC. La cifra de 115 millones de dólares corresponde al capital total recaudado; la Serie A anunciada ahora es específicamente de 100 millones de dólares. TerraFirma no reveló valoración.
Qué construye
Fundada en 2024 por Noah Schochet y Noah McGuinness, TerraFirma vende un sistema integral en lugar de un solo robot: software de preconstrucción con IA, un centro de mando y control remoto y maquinaria pesada reacondicionada — excavadoras, bulldozers, cargadoras, rodillos y minicargadoras — que los operadores manejan a distancia, en algunos casos con mandos al estilo Xbox, y cada vez más de forma semiautónoma. La empresa afirma que el sistema puede elevar la eficacia del operador hasta en alrededor de un 300%.
Adónde irá el dinero
TerraFirma planea contratar a unos 300 trabajadores durante el próximo año y construir una nueva instalación de orquestación remota para gestionar flotas desde un centro neurálgico. La propuesta aborda la escasez crónica de mano de obra en la construcción al permitir que menos operadores, y más seguros, controlen más máquinas a distancia, un modelo que recuerda a los enfoques de teleoperación que se están extendiendo por la logística y la minería.
La apuesta lunar, literalmente
El linaje de SpaceX de los fundadores se refleja en el planteamiento: TerraFirma dice que su ambición a largo plazo es aplicar la misma tecnología remota y autónoma a la construcción en la Luna y Marte, donde las tripulaciones humanas son imposibles y cada máquina debe operarse a distancia. Por ahora, el mercado cercano son las obras en la Tierra, pero la narrativa espacial ayudó a atraer una Serie A de primera línea.
