El 5 de agosto, cinco equipos dentro del proyecto Rust — compiler, libs, types, rustdoc, bootstrap y sus subequipos — ratificaron una política que regula el uso de modelos de lenguaje grandes en el monorepo rust-lang/rust. Fue redactada por Jynn Nelson y publicada en el blog Inside Rust.

La línea que traza

El propio resumen de la política es una lista de verbos permitidos: está bien usar un LLM para responder preguntas, analizar, destilar, refinar, comprobar, sugerir, revisar — pero no para crear. El texto producido originalmente por un modelo no debe presentarse como descripciones de incidencias, descripciones de solicitudes de cambios, comentarios en GitHub, documentación, comentarios de código no triviales ni diagnósticos del compilador.

Lo que sigue permitido

Traducción automática, cambios triviales, detección de errores verificada por la persona que contribuye, y cambios de código que hayan sido preacordados con los responsables del proyecto, no sean críticos, se hayan probado a fondo y hayan sido revisados adecuadamente. Todo lo público que proceda de un modelo debe marcarse como tal. El código generado por un LLM se somete explícitamente a un estándar más estricto que el código humano, y los revisores no tienen obligación alguna de revisarlo.

Por qué lo escribieron los mantenedores, no los abogados

La justificación declarada tiene que ver con la economía de la revisión. La prosa pulida y los diffs limpios ya no indican que alguien haya hecho el trabajo; la capacidad de revisión es el recurso más escaso del proyecto; y pegar la salida de un modelo en un hilo traslada el esfuerzo de la autora o autor al revisor. La política es una defensa de la capacidad, no una postura sobre la IA.

Más limitada de lo que sugieren los titulares

No es una prohibición para todo el proyecto y no cubre Cargo, crates.io ni el ecosistema en general. Sigue abierto un RFC independiente para todo el proyecto (rust-lang/rfcs #3959). Lo que se aprobó es una norma interna de un repositorio, y precisamente por eso es aplicable.