La financiación china de la IA encarnada ha estado muy activa durante un año, sobre todo hacia el hardware robótico. Motion Brain (眸深智能) es un dato del otro lado de la pila: desarrolla el modelo fundacional integrado en el dispositivo que funciona en el robot, en lugar del robot en sí, y el 26 de julio reveló una ronda adicional de Pre-A de cerca de 100 millones de yuanes —unos $15 millones.
Las cifras, en las unidades que utilizó la empresa
La empresa reporta 30 millones de yuanes en el primer semestre de 2026, frente a una cifra que describe como “decenas de millones de yuanes” para todo 2025. Afirma que su valoración ha crecido más de diez veces desde comienzos de este año. Los inversores nombrados en esta ronda son Jinyue Investment, Chuanghehui Capital y Xuhui Capital. El equipo fundador reúne a Chen Tao, profesor de la Universidad de Fudan, y a Zhang Yimin, ex científico jefe de Intel China; Mu Zelin es el consejero delegado.
Dos cosas que las cifras no son
Primero, la ronda. Se trata de un refuerzo de la Pre-A que la empresa cerró en mayo por 300 millones de yuanes: no es una ronda nueva y es notablemente menor que la Pre-A+ de unos 500 millones de yuanes que, según la empresa, sigue en cierre. Redactado sin cuidado, esto se convierte en “recauda 500 millones de yuanes”, que es una transacción distinta y aún no cerrada. Segundo, los ingresos. El original en chino describe las cifras como efectivo cobrado (回款), no como ingresos contabilizados: una medida más estricta que la que suele insinuar la cobertura occidental, y que conviene señalar en lugar de traducir de forma implícita. La comparación de 2025 también es una escala en el uso chino, no una cifra precisa; las traducciones automáticas la convierten en un plano “10 millones de yuanes”, que no es lo que indica el texto.
Adónde va el dinero
Lo interesante no es el tamaño del cheque, sino su destino. El capital en la IA encarnada china ha fluido hacia empresas que construyen humanoides; en este caso, el dinero va al modelo que vive dentro de uno. Un movimiento de valoración de diez veces en seis meses sobre una base de ingresos tan pequeña se explica por ese posicionamiento, no por las finanzas.
Lo que no puede verificarse
Todo ello descansa en el reportaje de un solo medio. No hay una presentación de la empresa, ni confirmación de inversores ni un estado auditado detrás de los ingresos o del múltiplo de valoración: las cifras son las propias de la empresa, transmitidas por un periodista, y deben leerse en esos términos.
