Anthropic está en conversaciones preliminares para alquilar potencia de cómputo de inteligencia artificial de Meta en un acuerdo que podría valer hasta 10.000 millones de dólares en dos años, según The New York Times, con CNBC confirmando por separado las conversaciones. Las negociaciones son preliminares y las empresas declinaron hacer comentarios.
El acuerdo sobre la mesa
En virtud del acuerdo que se está discutiendo, Anthropic pagaría a Meta en cuotas mensuales a lo largo de un plazo de dos años. Personas familiarizadas con el asunto advirtieron de que las condiciones siguen siendo flexibles y de que cualquiera de las partes podría retirarse antes de tiempo, señales propias de una negociación aún en sus primeras fases y no de un contrato firmado.
Meta como arrendador
Lo llamativo es la contraparte. Meta es una de las rivales de Anthropic en IA de frontera, pero también dispone de uno de los mayores despliegues de capacidad de cómputo del sector. Alquilar capacidad sobrante a una competidora convertiría el enorme gasto de capital de Meta en una fuente de ingresos y la situaría, de forma inesperada, en el papel de arrendador de nube; la noticia empujó las acciones de Meta al alza desde sus mínimos.
El apetito de Anthropic por capacidad de cómputo
Las conversaciones subrayan hasta qué punto la capacidad de cómputo se ha convertido en la restricción clave de Anthropic. Semanas antes, la compañía acordó recurrir al centro de datos Colossus 1 de SpaceX de Elon Musk en un contrato valorado en torno a 45.000 millones de dólares en tres años, es decir, unos 1.250 millones de dólares al mes. Sumarse a un acuerdo con Meta repartiría la capacidad de Anthropic entre varios proveedores en lugar de un único hyperscaler. El acuerdo con SpaceX se cerró para ampliar la capacidad destinada a los suscriptores de pago de Anthropic; añadir Meta le daría una segunda fuente de gran peso y reduciría el riesgo de que una interrupción o una renegociación con un solo proveedor paralicen su hoja de ruta.
El telón de fondo de la salida a bolsa
Todo ello ocurre mientras Anthropic organiza reuniones con inversores de cara a una posible salida a bolsa más adelante en 2026. Asegurarse capacidad de cómputo plurianual —aunque sea a un coste desorbitado— ofrece a la empresa un horizonte de capacidad más previsible para presentar a sus futuros accionistas y reduce el riesgo de que una escasez de chips frene a mitad de carrera su hoja de ruta de modelos.
