La próxima reinvención de la industria de los smartphones se está presentando en torno a los agentes, y China acaba de plantar su bandera. En el WAIC del 18 de julio, ZTE, a través de su submarca Nubia, presentó el NaviX Ultra y lo anunció como el primer teléfono de "IA agéntica" del mundo.
Un agente en un botón
La característica definitoria es la inmediatez. Los usuarios pueden invocar al agente de IA Doubao de ByteDance por voz o mediante un botón físico dedicado, y luego delegarle tareas de varios pasos: abrir aplicaciones, comparar precios, completar datos y finalizar compras sin tocar la pantalla. El teléfono está diseñado menos como un conjunto de apps que como un dispositivo al que se le delegan tareas.
Mucho concepto, pocos detalles
ZTE mostró la experiencia, pero ocultó los detalles que normalmente definen un lanzamiento. Las especificaciones completas del hardware y el precio quedaron pendientes hasta más adelante en 2026, por lo que el NaviX Ultra se presenta más como una declaración de intenciones que como un producto acabado. Se venderá en cuatro colores: negro, rosa, blanco y azul.
Demanda probada
Hay indicios de que los compradores quieren esto. El prototipo de teléfono agéntico de Nubia, lanzado en diciembre de 2025 y con un precio de 3.499 yuanes (unos 517 dólares), agotó su primer lote de 30.000 unidades, y los precios en el mercado secundario, al parecer, se duplicaron. Esa demanda forma parte de la razón por la que todos los fabricantes chinos de móviles están ahora compitiendo para replantear el teléfono para la era de la IA.
Un «primero» discutido
La etiqueta de "primer teléfono del mundo" ya está en disputa: la rival StepFun reclamó el mismo título para su StepX Neo el 13 de julio, antes de que comenzara el WAIC. Y en segundo plano hay fricción regulatoria: las funciones de agente personalizado creadas por usuarios de Doubao fueron desactivadas el 15 de julio en virtud de las nuevas normas de China que regulan a los compañeros de IA, un recordatorio de que los teléfonos agénticos llegarán a un entorno normativo cada vez más estricto.
