Neo, una startup de seguridad estadounidense-israelí con sede en Boston, salió del modo sigiloso el lunes 20 de julio con $100 millones en financiación total para abordar lo que sostiene que es el próximo gran punto ciego de la empresa: los agentes de IA que proliferan dentro del software corporativo.
La ronda
La financiación se divide en una Serie A de $75 millones copilotada por Andreessen Horowitz y Bessemer Venture Partners, con la participación de Craft Ventures y Merlin Ventures, además de una seed de $25 millones completada en 2025 que no se había hecho pública. No se reveló la valoración. El dinero se destina a ampliar ingeniería y salida al mercado.
El equipo
Los fundadores proceden de SentinelOne: el CEO Nick Warner fue presidente y COO de SentinelOne y ayudó a llevarla a bolsa en 2021, tras pasar por Cylance, McAfee y Forcepoint. El CPO Shlomi Salem encabezó la ingeniería de detección en SentinelOne durante casi una década. El CTO Eran Shirazi cofundó EasySend y antes dirigió un grupo de investigación de vulnerabilidades en la Unidad 8200 de Israel.
Qué significa 'Agentic Software Control'
La plataforma de Neo mantiene un inventario en tiempo real de agentes de IA, aplicaciones habilitadas para IA, navegadores, identidades y software tradicional en toda la empresa; puntúa su riesgo y sus capacidades; atribuye el comportamiento a agentes concretos; y aplica políticas sobre lo que pueden hacer. La propuesta se apoya en una contundente cifra de Gartner: el 5% de las aplicaciones empresariales tenía capacidades agentic en 2025, una cifra que se espera que alcance el 40% a finales de 2026. Los equipos de seguridad diseñados para usuarios humanos y software estático, sostiene Neo, no pueden ver —y mucho menos gobernar— a esa población.
Una categoría que nace en tiempo real
El momento es oportuno: Neo se lanzó el mismo día en que Pillar Security reveló escapes de sandbox en cuatro grandes agentes de codificación de IA, y días después de que un agente de IA totalmente autónomo vulnerara la infraestructura de Hugging Face. La seguridad de agentes está pasando de tesis a categoría de producto en un solo trimestre, y las mayores firmas de capital riesgo están pagando nueve cifras por posicionarse.
