Meshy, la empresa de Silicon Valley que desarrolla modelos fundacionales para la generación 3D, recaudó casi 400 millones de dólares en una Serie B con una valoración de 1.500 millones de dólares el 21 de julio — su primera valoración divulgada públicamente y, según afirma, la mayor ronda hasta la fecha para una empresa creada específicamente para IA 3D.
Los inversores, con una salvedad
El propio anuncio de Meshy no nombra a ningún inversor y se limita a decir que la ronda atrajo a "un grupo de inversores globales de primer nivel, con participación de todos los inversores existentes". La prensa especializada señala como líderes a IDG Capital, Matrix Partners China y Monolith Management, con el regreso de los socios ya existentes Granite Asia, HongShan, BAI Capital y Source Code Capital; una atribución que conviene mantener, ya que la empresa no la ha confirmado.
Crecimiento sin una cifra de ingresos
Meshy afirma que sus ingresos anualizados crecen aproximadamente 12 veces interanual — un múltiplo, no una cifra; nunca ha revelado el ARR absoluto. La compañía informa de más de 12 millones de usuarios registrados y de más de 100 millones de modelos 3D creados. Fundada por el doctorando del MIT Ethan Hu, asegura que cinco de las diez mayores empresas tecnológicas del mundo por capitalización bursátil tienen equipos que usan el producto.
Videojuegos, impresoras y moda
Entre sus clientes figuran estudios de videojuegos (Nexon, NetEase Games, 37 Interactive Entertainment), impresión 3D (Bambu Lab, Creality, Elegoo, FlashForge, xTool) y marcas como Hugo Boss y el museo de arte y diseño de Suecia.
Lo que salió al mercado con el dinero
La ronda llegó acompañada del lanzamiento de cuatro productos: Meshy 3D Agent, que convierte texto, una foto o un boceto en un modelo listo para imprimir con una tasa de éxito del 97% en el slicer; Auto Split, para separar piezas con un solo clic; Smart Topology, que genera modelos en unos 10 segundos con entre 100 y 15.000 polígonos; y 8K Texture. El mensaje de la compañía, en sus propias palabras: trabajos que antes exigían habilidades especializadas, software caro y semanas ahora llevan "unos minutos y un dólar".
