Nvidia chief executive Jensen Huang se situó el 22 de julio en abierta discrepancia tanto con la administración Trump como con sus mayores clientes, al decir a Axios que los modelos chinos de pesos abiertos son buenos, seguros de usar y no deberían prohibirse.
Lo que realmente dijo
"Estos modelos chinos son excelentes," dijo Huang, y añadió que "los modelos de código abierto que son excelentes deberían utilizarse." Preguntado si las empresas estadounidenses deberían poder usarlos, respondió "absolutamente." Descartó como una "idea equivocada" el argumento de que descargar un modelo chino abre una puerta trasera hacia Pekín, y señaló que las empresas pueden personalizar los pesos y controlar el acceso dentro de sandboxes seguros; además, sostuvo que la apertura hace que la IA sea más segura, porque investigadores externos pueden inspeccionar los modelos y construir defensas.
La alarma por Kimi a la que responde
El contexto es Kimi K3, el modelo de pesos abiertos de 2,8 billones de parámetros de Moonshot AI, con sede en Pekín, presentado en la WAIC de Shanghái el 17 de julio. Un rendimiento cercano al de frontera a precios mucho más bajos desató la caída más brusca de las acciones de IA desde DeepSeek en enero de 2025. David Sacks calificó los benchmarks de K3 de "preocupantes" y Bill Ackman coincidió. El veredicto de Huang: Wall Street "malinterpretó de nuevo esta vez el impacto de Kimi."
El incentivo que merece ser señalado
El argumento de Huang no es desinteresado. Los modelos abiertos más baratos amplían el acceso a la IA, lo que incrementa la demanda de chips, centros de datos y capacidad de cómputo que vende Nvidia. Más inferencia, sea cual sea su origen, es buena para Nvidia.
En contra de sus propios clientes
La posición también choca con OpenAI y Anthropic, ambos grandes compradores de Nvidia, que han acusado a sus rivales chinos de sustraer capacidades y han advertido de que el impulso de China al código abierto amenaza la ventaja estadounidense. Por separado, Bloomberg informó ese mismo día de que los modelos chinos se acercan a una cuota récord del 60% de los tokens enrutados por empresas estadounidenses en OpenRouter, frente a menos del 10% al inicio de 2025.
