La startup que sacudió al sector de la IA con un modelo barato y de pesos abiertos se mueve con rapidez para capitalizar su notoriedad. DeepSeek negocia captar alrededor de 1.500 millones de dólares con una valoración de unos 71.000 millones de dólares, y prepara una futura cotización pública, según informó Bloomberg y Financial Times el 14 de julio de 2026.

Las cifras

Los informes de base sitúan la nueva ronda en al menos ~1.400 millones de dólares, potencialmente varias veces más, sobre una valoración pre-money de unos 480.000 millones de yuanes (~71.000 millones de dólares). Los inversores de esta posible ampliación se describen únicamente como nuevos respaldos sin identificar, y las conversaciones siguen en curso.

Un mes después de la primera ronda

Lo llamativo del momento es lo reciente que fue la última ronda de DeepSeek. La compañía cerró su primera ronda externa7.000 millones de dólares con una valoración de unos 50.000 millones de dólares — a principios de junio, respaldada por Tencent, CATL, JD.com, NetEase, IDG Capital y el National AI Industry Investment Fund de China. Un salto hasta ~71.000 millones de dólares apenas un mes después apunta a una demanda intensa por exposición al laboratorio chino de modelos abiertos más destacado.

Hacia una cotización

DeepSeek estaría preparando una OPV en la China continental, con el objetivo de terminar sus estados financieros a finales de diciembre y presentar la solicitud a finales de 2026 o a comienzos de 2027, con un debut previsto en 2027, aunque algunos informes sugieren que la presentación podría llegar incluso a finales de este año. Fundada en 2023 y con sede en Hangzhou, la compañía ha evitado en gran medida el capital externo hasta ahora.

El contexto estratégico

El ascenso de DeepSeek se ha convertido en un símbolo del impulso chino por los modelos de pesos abiertos, con modelos chinos cada vez más dominantes en los rankings de descargas. Una gran ronda de financiación y una cotización doméstica le darían el capital necesario para seguir entrenando modelos de frontera y ofrecerían a Pekín un campeón nacional de IA con visibilidad en los mercados, en un momento en que el Gobierno sopesa hasta qué punto deberían liberarse en el extranjero los modelos abiertos chinos.