La mayor apuesta de la inteligencia artificial del Ejército de EE. UU. no va de modelos, sino de infraestructura, y ya ha elegido contratista. En una adjudicación informada el 9 de julio de 2026, Accenture Federal Services ganó un encargo de cinco años valorado en hasta 821 millones de dólares para ofrecer "integración central" para War Data Platform (WDP), del Pentágono, superando a otros cuatro licitadores a través del contrato marco GSA Alliant 2.

Qué es WDP

WDP es la sucesora rebautizada de Advana, la plataforma empresarial de datos y analítica del Departamento de Defensa, que conecta información de más de 400 sistemas de negocio de todo el departamento. Lanzada en 2021 y desarrollada inicialmente por Booz Allen Hamilton, Advana se convirtió en el centro neurálgico del Pentágono para analítica de apoyo a la toma de decisiones y paneles de control.

El cambio de nombre

Un memorando de enero de 2026, titulado "Transforming Advana to Accelerate Artificial Intelligence and Enhance Auditability", reestructuró el programa y presentó WDP como la "base de datos común para operaciones militares y empresariales habilitadas por IA" —incluido explícitamente el desarrollo seguro y rápido de aplicaciones de IA agéntica. La reforma, escribió Pete Hegseth al ordenarla, "nos permitirá ejecutar con la velocidad y la agilidad requeridas, aprovechando la sólida base de datos que ha construido Advana".

Los datos como cuello de botella

La adjudicación, gestionada por la Chief Digital and AI Office (CDAO) del Pentágono, refleja una tesis concreta: que desplegar una IA militar útil depende menos del último modelo que de contar con datos limpios, estandarizados e integrados bajo él. La tarea de Accenture es la capa de integración, poco vistosa, que hace que esos datos sean utilizables en toda la fuerza: el sustrato sobre el que se ejecutaría cualquier sistema agéntico.

El silencio

Llama la atención lo poco que quiso decir nadie. Accenture remitió las preguntas a la CDAO; un funcionario del Pentágono las redirigió a GSA; GSA no respondió; y la adjudicación no se publicó en los portales públicos de contratación. Para un departamento que ha pasado el año hablando de adopción de IA a "velocidad de guerra", un contrato de techo de 821 millones de dólares para su plataforma central de datos llegó casi por completo fuera del registro público. La cifra es un máximo, no gasto comprometido, y no se divulgó la fecha exacta de la firma.