Straiker, una startup que protege agentes de IA empresariales, ha recaudado 64 millones de dólares en una ronda Serie A, elevando su financiación total a 85 millones de dólares. La ronda, anunciada el 29 de junio, estuvo liderada por Marathon Management Partners, Citi Ventures, Illuminate Financial y Workday Ventures, con el respaldo continuado de Bain Capital Ventures y Lightspeed.

Una nueva superficie de ataque

La propuesta de la empresa se apoya en una brecha que se abre dentro de las compañías: a medida que los equipos despliegan agentes que pueden actuar por sí solos —escribir código, mover datos, ejecutar flujos de trabajo de back office—, crean objetivos para los que las herramientas de seguridad tradicionales no fueron diseñadas. La plataforma de Straiker está pensada para descubrir, probar y proteger esos agentes, y la compañía afirma que ya trabaja con empresas de la lista Fortune 500 y con laboratorios punteros de IA.

Su propio brazo de investigación, STAR Labs, ofrece un argumento contundente a favor del producto. En pruebas adversariales, la empresa descubrió que el 36% de los ataques exitosos contra agentes de programación llevaron a ejecución remota de código, mientras que el 91% de los ataques contra agentes de productividad terminaron en robo silencioso de datos —compromisos que dejan muy pocos rastros visibles.

Veteranos de la seguridad, crecimiento rápido

El equipo directivo de Straiker procede de firmas de seguridad consolidadas. El director ejecutivo, Ankur Shah, dirigió anteriormente el negocio Prisma Cloud de Palo Alto Networks como vicepresidente sénior y director general, y el director de tecnología, Sreenath Kurupati, lideró la investigación en IA y seguridad en Akamai. Desde su lanzamiento en 2025, la empresa afirma que sus ingresos a ritmo anualizado han crecido más de 15 veces en menos de un año.

La financiación se enmarca en una apuesta más amplia: que la protección de agentes se convierta en un mercado propio. IDC espera que para 2029 se desplieguen más de mil millones de agentes de IA en las empresas, unas 40 veces la cifra de 2025 —una escala que situaría la seguridad de agentes junto a la identidad y la protección de endpoints como un coste empresarial permanente, y no como un nicho.