La carrera por asegurarse capacidad de cómputo ya se extiende 20 años. TeraWulf, antigua minera de bitcoin cotizada en el Nasdaq, dijo el 6 de julio de 2026 que había firmado con Anthropic un contrato de arrendamiento a dos décadas por valor de unos 19.000 millones de dólares, más que el valor bursátil total de la compañía.

El acuerdo

Anthropic alquilará hasta 401 megavatios de capacidad de computación para IA en el campus Justified Data de TeraWulf en Hawesville, Kentucky. Se espera que el plazo de 20 años genere alrededor de 19.000 millones de dólares en ingresos contratados, con el inicio de las operaciones iniciales a finales de 2027 y la capacidad completa en línea a principios de 2028.

Una minera reconvertida

TeraWulf es la última minera de criptomonedas en girar hacia el alojamiento para IA, reutilizando los contratos de energía, el terreno y las interconexiones a la red que ya poseía. La escala del acuerdo —un contrato de 19.000 millones de dólares frente a una capitalización bursátil de unos 12.000 millones— disparó sus acciones. Paralelamente, TeraWulf vendió la totalidad de su participación del 50,1% en la empresa conjunta del centro de datos Abernathy, en Texas, a un grupo de inversores liderado por Fluidstack por unos 530 millones de dólares, liberando efectivo para expandir los campus de su propiedad exclusiva.

Por qué Anthropic

Para Anthropic, el arrendamiento asegura capacidad de larga duración en un momento en que la energía —y no los chips— se consolida como la restricción vinculante de la IA. Comprometerse con 401 MW hasta 2047 diversifica su capacidad de cómputo más allá de sus alianzas en la nube y le garantiza una parte del recurso escaso y difícil de autorizar que ahora persigue todo el sector.

El patrón

El contrato es un dato más en una oleada de financiación y construcción: Crusoe negocia recaudar 3.000 millones de dólares, Amazon acude al mercado de bonos por 25.000 millones y National Grid compromete 1.750 millones para energía dedicada a la IA. El riesgo está en el calendario: los ingresos contratados no son ingresos realizados, la entrega se extiende hasta 2028 y TeraWulf depende ahora en gran medida de un único inquilino de referencia.