Agility Robotics abrió un centro de entrenamiento de 60.000 pies cuadrados en Fremont, California —a poca distancia en coche de la fábrica de Tesla—, donde su humanoide Digit aprende habilidades de almacén en entornos similares a los reales, informó TechCrunch el 17 de julio. La ubicación es una bandera plantada deliberadamente en el corazón de la carrera de los humanoides.

Entrenamiento para el almacén

La instalación está diseñada para poner a prueba a Digit en escenarios logísticos realistas: mover contenedores, navegar por pasillos y gestionar los casos límite desordenados que separan una demostración de una implantación. Los cofundadores de Agility Damion Shelton y Jonathan Hurst, junto con la consejera delegada Peggy Johnson, han presentado a Digit como un robot de trabajo y no como un simple elemento de exhibición.

Una cartera de pedidos real

Las cifras respaldan ese planteamiento. Agility afirma contar con unos 300 millones de dólares en pedidos contractuales, con Digit ya desplegado en Amazon, GXO, Schaeffler y Toyota Motor Manufacturing Canada, y con más de 30 clientes en conversaciones para su implantación. En una instalación logística, la compañía dice que Digit ha movido más de 100.000 contenedores —una cifra de uso intensivo poco habitual en un sector repleto de promesas.

El siguiente modelo

Se espera para otoño de 2026 una quinta generación de Digit con capacidades de detección de personas —la capacidad de detectar a las personas y trabajar de forma segura alrededor de ellas—. Esa mejora importa en plantas de almacén compartidas, donde robots y trabajadores humanos operan cada vez más codo con codo y la certificación de seguridad condiciona el despliegue en el mundo real.

Salir a bolsa

Agility también está buscando una fusión inversa para salir a bolsa más adelante este año, una vía más rápida hacia el capital que exige un negocio de hardware en expansión —y que la convertiría en una de las primeras empresas puramente dedicadas a los humanoides en los mercados públicos. Entre un centro de entrenamiento, una cartera de pedidos de 300 millones de dólares y un plan de cotización, la compañía se está posicionando como el fabricante de humanoides más avanzado en el camino del espectáculo a la herramienta industrial —y lo está haciendo, de forma deliberada, en el vecindario de Tesla.